Calefacción:

DICTUC entrega recomendaciones de eficiencia y seguridad en uso de estufas

06 de junio de 2014
Las bajas temperaturas de esta época obligan a calefaccionar las viviendas por lo que siempre es bueno tener en consideración aspectos que pueden afectar tanto el presupuesto de la familia y más importante aún su seguridad.

Las bajas temperaturas, como es tradicional en esta época del año, hacen que las personas comiencen a utilizar o tomen la decisión de adquirir diversos artefactos de calefacción, con el fin de mantener una temperatura confortable dentro de los hogares.

Actualmente, existen variadas alternativas para calefaccionar los hogares, por lo que es común ver en las tiendas estufas a gas, eléctricas o a parafina, en variados modelos, potencias o sistemas de control.

Por ello, consciente de los precios de la energía y los problemas de contaminación, DICTUC, a través de su Unidad Energía Sustentable del área Industria y Minería, entrega recomendaciones sobre cómo calefaccionar eficientemente las casas, evitando malgastar los recursos, dañar el medioambiente y teniendo siempre en cuenta la seguridad al interior del hogar.

Eficiencia

Al momento de adquirir un equipo para calefaccionar el hogar, es importante siempre tener muy claro el espacio que se desea temperar. Si se elige un artefacto adecuado, se puede mantener la temperatura sin malgastar dinero. Para evitar lo anterior, los equipos de calefacción traen entre sus características el tamaño de habitación óptima para su uso, por lo que siempre hay que verificar esta característica antes de comprar. En este sentido, para espacios pequeños, en general, se pude considerar un equipo de menor potencia que uno para lugares más espaciosos, ya que mientras mayor potencia tenga un artefacto, mayor será su consumo por unidad de tiempo.
Es importante mencionar también que una casa aislada térmicamente de manera óptima necesitará menos calefacción, aunque ello implique una inversión, que pudiera ser importante, pero que sin duda puede producir significativos ahorros, recuperando la inversión en el corto plazo.

Además, es útil dividir los espacios con el fin de que el calor se concentre en las habitaciones donde estén las personas y así usar de manera eficiente los recursos en espacios amplios. Por ejemplo, instalar una puerta o una cortina divisoria que separe la zona de las habitaciones con el resto de la vivienda.

Otra recomendación para ahorrar energía es preocuparse de cerrar bien las cortinas, ya que el vidrio, sin algún tipo de protección, produce mayores pérdidas de calor. Una buena opción es optar por cortinas aislantes tipo blackout.
Asimismo, es recomendable revisar que las infiltraciones de aire por puertas y ventanas sean mínimas. En caso de ser necesario, instale cintas aislantes para evitar que ingrese el frío o se escape el calor por los bordes y marcos de puertas y ventanas. Sin embargo, es importante tener presente ventilar un par de minutos cada una hora con el fin de evitar la acumulación de gases contaminantes dentro de la habitación, que pueden ser muy peligrosos en concentraciones elevadas.
Otro aspecto relevante a considerar es el adecuado mantenimiento de los artefactos para lograr un uso eficiente y seguro de cualquier sistema de calefacción.
Asimismo, en lo posible, es positivo comprar artefactos que tengan incorporado un termostato, ya que permite programar y regular la temperatura, manteniendo así un nivel de calor preciso para calentar un sector.

Seguridad

Independiente del tipo de energético (electricidad o combustibles), el mal uso de cualquiera de estos artefactos puede traer como consecuencia diversos peligros, como por ejemplo el recalentamiento de materiales combustibles pudiendo, eventualmente, producirse un incendio, o en el caso de los artefactos a combustión acumular gran cantidad de gases contaminantes que podrían alcanzar niveles peligrosos para la salud de los habitantes del inmueble.

En este sentido y como regla general, siempre es importante preocuparse del lugar donde se ubica el artefacto, el cual debe ser un sitio seguro que impida su volcamiento y alejado de materiales combustibles, como cortinas, cubrecamas, ropa u otros elementos, que eventualmente pudieran sobrecalentarse.

Además, los artefactos deben ser ubicados donde no obstaculicen las vías de circulación y salida de las viviendas, especialmente en caso de una emergencia.

Otro aspecto relevante a tener en cuenta, que muchas veces se pasa por alto, es que las estufas se deben utilizar exclusivamente para calefaccionar el hogar y no para otros fines. Aunque esto puede sonar obvio, es muy común encontrar que se utilizan también para secar ropa, calentar toallas o comida e incluso hervir agua. De hecho, antiguamente era bastante común colocar sobre los artefactos a parafina recipientes con agua y algún tipo de elemento aromatizante como las hojas del eucaliptus.

Las prácticas anteriores junto con una ubicación incorrecta del artefacto conllevan un riesgo muy grande, debido a que ante un volcamiento, el líquido hirviendo puede caer sobre alguna persona, produciéndole importantes quemaduras. Lo anterior se vuelve aún más peligroso en el caso que habiten niños en el hogar, por lo que se debe además tener la precaución de que no jueguen cerca de las estufas. Si bien en la actualidad existen artefactos con dispositivos de seguridad que disminuyen la posibilidad de accidentes, es recomendable no confiarse y tener un mínimo de cuidado ante volcamientos, ya que los sistemas de seguridad no evitan que el agua o la ropa que se encuentre cerca puedan producir daños.

Un tema importante de considerar en materia de seguridad en el uso de estufas a combustión (parafina o gas), es que como regla general se debe ventilar adecuadamente y permanentemente las habitaciones, de modo que los contaminantes generados por la combustión nunca alcancen concentraciones dentro del inmueble, que pudieran ser peligrosas para la salud de los habitantes. En este sentido, es preferible que se pierda un poco de calor, al ventilar las habitaciones durante el uso del artefacto, antes que alguien sufra una intoxicación por monóxido de carbono.

Teniendo en mente estos aspectos, independiente del artefacto o tipo de energético que se utiliza, es posible pasar un invierno confortable y seguro, ya que muchas veces no sólo depende de equipo seguro, sino que además hay que tomar las precauciones necesarias.

Recomendaciones

Seguridad:
• Ventilar constantemente
• Ubicar la estufa en un lugar seguro
• Usar el artefacto sólo para calefaccionar
• Siempre un buen mantenimiento.

Eficiencia:
• Revisar que las infiltraciones de aire por puertas y ventanas sean mínimas.
• La importancia del termostato.
• Considerar el tamaño a calefaccionar
• Procure dividir los espacios

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