Área Energía Sustentable

DICTUC entrega recomendaciones para calefaccionar de manera eficiente y segura

24 de junio de 2013
Con el fin de informar a las personas sobre aspectos importantes de estufas y sistemas de calefacción, se comparten consejos para pasar un invierno más confortable y seguro, lo que depende de las caractarísticas técnicas de los artefactos y de las precauciones necesarias por parte de los usuarios.

Comienza el invierno con la semana más fría del año, lo que obviamente hace que las personas se preocupen de cómo calefaccionar sus viviendas de manera eficiente y segura. Actualmente existen varias alternativas: a gas, eléctricas o a parafina, en muchos modelos y potencias, las que además vienen con datos igual de variados en cuanto a su desempeño y seguridad. En este escenario, la elección de un artefacto es un desafío para los usuarios porque lamentablemente, hay demasiada información que en muchos casos es más de carácter comercial que técnico.

En este contexto DICTUC, a través de su área Energía Sustentable, entrega algunas recomendaciones para un uso eficiente y seguro de artefactos de calefacción.

Eficiencia

El Subgerente de dicha Unidad de Servicios de DICTUC, Fabián Hormazábal, explica que es importante tener claridad sobre cómo se va a utilizar el artefacto y qué características tiene el recinto, “el usuario debe hacerse preguntas como ¿lo quiero para calefaccionar la casa completa o para un espacio reducido? ¿El recinto cuenta con ventilación? ¿Busco calefaccionar rápido o el tiempo no me importa tanto?, entre otras”.

El especialista agrega que existe la relación precio-calidad como en todo producto, pero además se debe considerar la relación inversión-costo de operación, ya que puede haber artefactos de bajo costo de inversión pero que calientan menos y por ende consumen más, que uno de alta inversión, que calienta más y necesitará menor energía.

En este sentido, la primera recomendación es fijarse en los metros cuadrados a calefaccionar. En general, si se requiere para un espacio con varios metros cuadrados o de manera rápida, se recomienda un artefacto de potencia alta. Pero, si se busca calefaccionar una pieza pequeña, es más conveniente un equipo de menor potencia. “Generalmente, el fabricante indica este parámetro y pese a que esta información no es muy completa, es una buena referencia”, asegura el especialista de DICTUC.

Otro de los aspectos importantes a considerar, y que las personas por lo general desconocen, son las características térmicas de sus viviendas. Por ejemplo, una buena aislación térmica impide que se pierda energía a través de las paredes, por lo que “una casa aislada térmicamente necesitará muy poca energía para calefacción y una con gran cantidad de infiltraciones de aire necesitará más. “Cuando un espacio presenta infiltraciones de aire, significa que aire frío del exterior ingresa a la vivienda haciendo que el requerimiento de calefacción aumente. Saber exactamente cuál es la calidad de la aislación térmica de una vivienda y cuántas son las infiltraciones de aire es un gran problema, ya que estos parámetros la mayoría de las veces no se informan al momento de comprar una casa o departamento y son dos parámetros fundamentales a la hora de calefaccionarla”, explica Hormazábal.

Seguridad

La eficiencia de un artefacto va depender de muchas variables, como las características del lugar a calefaccionar o el confort personal que se quiera conseguir. Sin embargo, existen aspectos relevantes para que el uso de una estufa o sistema de calefacción no ponga en riesgo la seguridad de los habitantes del inmueble.

Todos los artefactos que se comercializan formalmente en nuestro país deben contar con una certificación que garantiza aspectos básicos de seguridad, por lo que es importante verificar esta certificación y seguir siempre las recomendaciones del fabricante. Ello porque una parte importante de los accidentes es atribuida a los usuarios. En este sentido, independiente del tipo de energético (electricidad o combustibles), el uso incorrecto de un artefacto puede traer como consecuencia diversos peligros, como por ejemplo el recalentamiento de materiales inflamables, pudiendo eventualmente producirse un incendio. Como regla general, siempre hay que preocuparse del lugar donde se ubique el artefacto, que debe ser seguro para impedir su volcamiento y alejado de materiales como cortinas, cubrecamas, ropa u otros elementos, que eventualmente pudieran sobrecalentarse. Además, deben ser ubicados donde no obstaculicen las vías de circulación y salida de las viviendas, especialmente en caso de una emergencia.

Otro aspecto, que muchas veces se pasa por alto, es que las estufas se deben utilizar exclusivamente para calefaccionar el hogar y no para otros fines. “Aunque puede sonar obvio, es muy común usarlas para secar ropa, calentar toallas o comida e incluso hervir agua. De hecho, antiguamente se acostumbraba a colocar sobre los artefactos a parafina recipientes con agua y algún elemento aromatizante. Estas prácticas y una ubicación insegura conllevan al riesgo de volcamiento y el líquido hirviendo pueda producir quemaduras a alguien”, advierte el especialista DICTUC.

Lo anterior es aún más peligroso en el caso de niños, por lo que no deben jugar cerca de estufas, porque si bien en la actualidad existen dispositivos de seguridad que disminuyen la posibilidad de accidentes, es recomendable tener un mínimo de cuidado ante golpes y volcamientos.

Otro tema importante en estufas a combustión (parafina o gas), sin ductos de evacuación de gases al exterior, es que se requiere una ventilación adecuada y permanente de las habitaciones, de modo que los contaminantes generados por la combustión nunca alcancen concentraciones altas dentro de la vivienda y ser peligrosos para la salud. Es preferible que se pierda un poco de calor, al ventilar, antes de sufrir una intoxicación por monóxido de carbono.

Hay que considerar también el adecuado mantenimiento de cualquier sistema de calefacción, por lo que la recomendación es a realizarla solo por personal acreditado. “Una mantención mal hecha puede exponer a varios riesgos, aun cuando el artefacto sea el más moderno y haya costado bastante dinero”, afirma el Subgerente de Energía Sustentable de DICTUC.

Asimismo, en lo posible usar artefactos que tengan incorporado un termostato, que permite programar y regular la temperatura, manteniendo el nivel de calor preciso y evitan recalentamientos en un sector.

Teniendo en cuenta estos aspectos, independiente del artefacto o tipo de energético, es posible pasar un invierno confortable y seguro, ya que muchas veces, la disminución de riesgos no sólo depende de las características técnicas del equipo, sino que además de tomar las precauciones necesarias.

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