Dictuc / Artículos / Noticias / El aporte de Dictuc a la UC en sus 130 años

Durante junio, la Pontificia Universidad Católica de Chile (UC), cumplió 130 años desde su fundación. Fue en 1888 que, motivado por la necesidad de integrar la doctrina cristiana, junto con una excelencia académica en la formación de profesionales, el Arzobispo de Santiago, Monseñor Mariano Casanova, tomó la iniciativa de crear una casa de estudios donde, además de entregar todas las herramientas científicas y técnicas, también se sembrara una profunda responsabilidad social en los estudiantes.

Producto de esta sintonía entre las necesidades del país y las metas que la UC se proponía, es que desde la década de 1930, la Universidad pone al servicio de la sociedad sus laboratorios docentes de ensayos de materiales, con el objetivo de aportar en la mejora de infraestructura, equipamiento y conocimientos, en cuanto a materiales constructivos.

Este exitoso proceso, prontamente requirió aumentar los esfuerzos y alcances de los estudios, producto de lo cual, la Escuela de Ingeniería UC, impulsó en 1938, un año antes de la creación de la Corporación de Fomento de la Producción, CORFO, la formalización del Instituto de Investigaciones de Materiales, cuyo fin era entregar el conocimiento emanado en la academia, al servicio de la comunidad.

Los requerimientos tecnológicos cada vez mayores de las industrias nacionales, obligaron nuevamente a la Escuela de Ingeniería a reorganizar su funcionamiento, creando en 1947 la Dirección de Investigaciones Científicas y Tecnológicas de la Universidad Católica, Dictuc, cuya labor seguía enfocada en la certificación de productos de alta calidad, capacitación, perfeccionamiento, estudios y desarrollo de proyectos en las diversas especialidades de la ingeniería.

Es así como durante la segunda mitad del siglo XX, a la par del desarrollo del país y el surgimiento de nuevos desafíos, la UC, a través de Dictuc, continuó buscando y creando alternativas para dar respuestas innovadoras a los requerimientos que el país exigía.

Además de los ensayos y testeos, se comenzó a brindar un servicio de consultoría especializada, a lo que posteriormente se sumó un área de capacitación y perfeccionamiento. Trabajos siempre enfocados en acelerar los procesos de transferencia de conocimientos a la sociedad.

Bajo esta lógica, en el año 1994, se constituyó Dictuc S.A., filial de la Pontificia Universidad Católica de Chile, con el fin de ampliar los horizontes y fomentar servicios en sectores no explotados anteriormente, mediante la gestión y rentabilización del conocimiento especializado producido, de una forma más fluida a través del concepto de Empresa Privada.

Desde entonces, se comenzó a promover la creación de nuevas unidades de negocios, de carácter innovador y tecnológico, así como a potenciar el desarrollo de empresas derivadas, siempre con el objetivo de brindar servicios novedosos  y sustentados en el conocimiento y la ciencia aplicada.

Actualmente, Dictuc cuenta con 32 unidades de servicios, enfocadas en dar respuesta a 9 sectores de interés país: Alimentos y Salud, Educación, Energía, Gestión, Industria y Minería, Infraestructura y Construcción, Sustentabilidad y Recursos Naturales, Tecnologías de la Información y Transporte y Logística.

Todo lo anterior, ha ido de la mano de una nueva lógica de trabajo, más respetuosa con el medio ambiente y con dinámicas, tanto internas como externas, que promueven la participación colectiva y desarrollan un servicio a la sociedad.

Este esfuerzo permitió que Dictuc recibiera la certificación, en 2016, como una Empresa B, siendo además merecedor del reconocimiento, en 2017 y 2018, como unas las ‘Mejores Empresas B Para el Mundo’, en la categoría de Comunidad.

De esta forma, Dictuc, ha tomado como propia la Tercera Misión de la Universidad y da vida a todos aquellos anhelos que hace 130 años llevaron a Monseñor Mariano Casanova, a comenzar este ambicioso proyecto llamado Pontificia Universidad Católica de Chile.