Con una inversión cercano a $5.000 millones para un periodo de ejecución de cinco años, el proyecto NOVA-IA impulsará una transformación profunda en la industria alimentaria chilena mediante la adopción de soluciones avanzadas de inteligencia artificial (IA). La iniciativa, cofinanciada por CORFO, reúne en un consorcio tecnológico la Universidad Católica, el CENIA, Dictuc, la Universidad de La Serena, y un conjunto de empresas, startups y centros especializados, articulando ciencia aplicada y capacidades productivas para cerrar brechas relevantes de productividad, sostenibilidad e innovación en uno de los sectores estratégicos del país.
Una apuesta para fortalecer una industria clave para Chile
Chile es reconocido globalmente como una potencia alimentaria. Sin embargo, persisten desafíos estructurales en productividad, sostenibilidad, sofisticación y capacidad de innovación, que se ven agudizados por la adopción limitada y fragmentada de tecnologías avanzadas como la inteligencia artificial.
NOVA-IA nace para enfrentar estos desafíos mediante el desarrollo de un portafolio de soluciones basadas en IA, que permitirá mejorar procesos, desarrollar nuevos productos, revalorizar residuos, analizar tendencias de consumo en tiempo real y fortalecer la toma de decisiones estratégicas en las empresas.
“El sector alimentario está en un punto de inflexión. La inteligencia artificial pasó de ser una oportunidad, a convertirse en un requisito para competir globalmente. Con NOVA-IA queremos que Chile lidere esta transformación en América Latina. Un punto muy relevante de esta iniciativa es que el portafolio de proyectos se definió y construyó en conjunto con las empresas asociadas, de forma de proveer soluciones concretas y escalables”, afirmó Pedro Bouchon, académico UC y líder del proyecto.
El programa NOVA-IA se desplegará a través de tres pilares sinérgicos de Investigación, Desarrollo e Innovación (I+D+i), orientados a transformar datos en valor, residuos en oportunidades y conocimiento en prosperidad para el país. El primero busca llevar a la industria alimentaria desde modelos reactivos hacia sistemas predictivos mediante tecnologías como gemelos digitales y algoritmos avanzados de optimización, elevando la eficiencia productiva y reduciendo mermas. El segundo se enfoca en el upcycling alimentario, utilizando inteligencia artificial para convertir subproductos agroindustriales en ingredientes de alto valor, potenciando la economía circular y nuevas cadenas de valor sostenibles. El tercero impulsa la inteligencia de mercado, desarrollando herramientas basadas en IA —incluyendo procesamiento de lenguaje natural, que permitirán anticipar tendencias de consumo y acelerar el desarrollo de alimentos más saludables, personalizados y sostenibles. Con esta arquitectura integral, NOVA-IA aspira a dotar a la industria chilena de una capacidad inédita para innovar, competir y proyectarse globalmente.
Un programa tecnológico para transformar la industria alimentaria
NOVA-IA será gestionado por Dictuc, que asumirá la gestión y administración del proyecto, la ejecución de la metodología de gestión, el establecimiento de la gobernanza, el seguimiento técnico-financiero y la articulación de los distintos consejos a formar en un consorcio que reúne a universidades, centros de investigación, empresas y startups del sector alimentario. Así, el proyecto integrará capacidades científicas, tecnológicas e industriales para facilitar la adopción de soluciones basadas en inteligencia artificial.
Esta alianza permitirá enfrentar brechas históricas en productividad, sostenibilidad, gestión de datos, desarrollo de nuevos productos y eficiencia operacional, conectando los desafíos reales de la industria con soluciones de frontera generadas desde la academia.
“Nuestro compromiso con este proyecto se basa en una convicción profunda: la ingeniería aplicada, cuando se conecta con las capacidades del país y se orienta a resolver desafíos reales, puede transformar industrias completas. Con NOVA-IA no solo buscamos desplegar tecnología de punta, sino también construir capacidades duraderas que impulsen un crecimiento más sostenible, competitivo y con sentido de futuro para Chile”, señaló Felipe Bahamondes, Gerente General de Dictuc.
El consorcio iniciará sus actividades en los próximos meses y proyecta construir capacidades para que la industria alimentaria chilena genere mayor valor agregado y nuevas oportunidades para su proyección internacional.
Ciencia aplicada y colaboración público-privada
El proyecto considera además un fuerte componente de formación de talento, desarrollo de activos tecnológicos y generación de estándares éticos y técnicos para un uso responsable de la IA en alimentos. Su enfoque permitirá que los avances lleguen efectivamente a la industria, traducidos en productos, procesos y bienes públicos.
Para la UC, esta adjudicación refuerza su rol en el impulso de la investigación de frontera y la transferencia tecnológica. “Este proyecto refleja cómo la investigación de excelencia, cuando se articula con el sector productivo y el apoyo público, puede generar transformaciones profundas y acelerar la sofisticación tecnológica del país. NOVA-IA fortalecerá una industria estratégica para Chile”, destacó María Angélica Fellenberg, Vicerrectora de Investigación y Postgrado UC.
NOVA-IA no es solo una apuesta por la adopción de inteligencia artificial, sino una hoja de ruta concreta para transformar un sector estratégico mediante colaboración, ciencia aplicada y visión de largo plazo. Su alcance será medido no solo por los desarrollos tecnológicos que genere, sino por su capacidad de instalar una nueva forma de integrar innovación y productividad en el país.
Más información del proyecto:
https://www.dictuc.cl/proyectoscorfo










